Viajar en avión con niños pequeños

comer con niños en madrid

Los viajes en avión con bebés o niños pequeños son una caja de sorpresa. Debemos estar preparados para esperar cualquier cosa, nada predice cuál  será el estado de ánimo o la cantidad de energía que un pequeñito puede tener al momento de subirse al avión.

Es un tema que me causa mucha curiosidad, y siempre que converso con padres que viajan con sus hijos en avión varias veces por año, les pregunto cómo les va en estas situaciones y qué hacen para mantenerlos entretenidos.

La mayoría me responde que es una pesadilla, y que por ello evitan los viajes muy largos, aunque a veces es inevitable, sobretodo para quienes tenemos familia en otros continentes.

Viajar en avión con un bebé

Cuando son muy pequeños, no es mucho lo que se puede hacer, más que mantenerles con una temperatura agradable, bien sea quitándoles un poco de ropa si hace calor en cabina o arropándoles con una manta para que no sientan frío.

También mantenerles hidratados y cuidar de sus oídos animándoles a beber o a succionar sobretodo en el momento del aterrizaje y el despegue.

Viajar en avión con niños

Para los más grandecitos, ya podemos ir pensando antes del viaje en qué podría mantenerles entretenidos.

Todo depende de las preferencias del niño. Por ejemplo, ahora mismo estoy comenzando a reunir algunos juguetes y libros de pegatinas, que solo le mostraré a la Mími Viajera cuando estemos ya sentados en el avión.

Estos últimos meses del 2012 estamos aprovechando que no ha cumplido los dos años, porque para quienes no lo sepan, a partir de esa edad comienzan a pagar el billete de avión completo, ya que por ley deben ocupar su propio asiento.

Antes de esa edad, deben ir en brazos, aunque si el vuelo no va muy lleno y el personal de cabina es amable, no habrá problema en que les ubiquen en una fila más desocupada donde a lo mejor pueden acomodar la sillita de auto del bebé si la han llevado. Si al embarcar se consiguen con que el vuelo está lleno, pueden facturar la silla en la puerta del avión.

Consejos a tomar en cuenta cuando viajan con bebés o niños por avión:

  • La primera fila de asientos en la clase turista, es más cómoda, generalmente se deja para las familias que viajan con niños. La mayoría de las aerolíneas no permiten que se reserven lugares en esta fila hasta el día del vuelo, pero vale la pena intentarlo un día antes o el mismo día bien temprano.
  • Otra cosa que pueden reservar con tiempo, si viajan con bebés, es una cunita especial que tienen la aerolíneas disponibles para viajes largos. Para hacerla aun más cómoda no olviden una sábana o mantita de casa, con el olor de su bebé, para que se sienta más en su ambiente.
  • Leche suficiente para todo el vuelo si tu bebé toma biberón. A pesar de las restricciones de líquidos que existen, la comida de bebé debe pasar sin problemas. En una ocasión me pidieron que bebiera del agua de los biberones para comprobar que no era ningún líquido extraño, pero más por procedimiento que por molestar.
  • Comida. Llevar los snacks favoritos de los pequeños es una buena manera de que se entretengan. En nuestro caso un botecito con arándanos puede hacer milagros. Otra idea serían galletas, frutas que no sean tan desastrosas de comer o incluso las que vienen en puré en un empaque para apretar.
  • Pañales, toallas húmedas y un pañito que seguro puede ser muy útil en caso de accidentes o de narices sucias.
  • Un cambio de ropa para el bebé y tal vez uno para la mamá. Una camiseta y un pantalón para ambos, por si se escapa algún pis o se derraman un liquido encima. También, a veces los niños se marean y vomitan en los vuelos.
  • Juguetes. Que ocupen poco espacio y que sean sus favoritos o mejor aun: nuevos (pueden ser “nuevos” comprados en segunda mano claro). Lo digo es porque nada les interesa más que un juguete nuevo, por lo menos por 15 minutos le mantendrá interesado. (Los libros de pegatinas y de pestañas para abrir pueden ser un hit)
  •  Mantengan los documentos importantes a mano. Yo normalmente uso una riñonera (bolso koala) con los pasaportes y los billetes, para no tener que estar buscando nada dentro de ningún saco, que esos momentos cuando tenemos a un bebé inquieto en los brazos parece que se les hiciera infinito el fondo…
  • Un fular, mochila o sling pueden ser muy útiles para tener los brazos desocupados mientras se lleva al bebé encima. Esto además les dará más libertad para llevar el equipaje, comer o leer un libro mientras el bebé duerme.
  • El carrito de bebé se puede facturar en la puerta del avión, y normalmente se espera a la salida del vuelo  que una persona encargada lo suba hasta la puerta nuevamente o se recoge en la cinta de equipaje. También puede ser facturado al momento del check-in.

Los otros pasajeros y nuestros hijos

Otra cosa que nos causa mucho estrés en estas situaciones son los demás pasajeros. Porque hasta los padres algunas vez fuimos uno de ellos, felices viajeros que van de vacaciones y que no cuentan con que un niño comience a gritar en pleno vuelo porque le duelen los oídos o porque está aburrido. Y no hemos terminado de subir a nuestros lugares cuando todo el mundo comienza a mirarnos con mala cara, como si llevásemos en los brazos una bomba de tiempo.

Pues, el mejor consejo que puedo darles es que le den más importancia al bienestar de sus hijos que a esos pasajeros. Que algunos hasta se olvidan que ellos un día pasaron por lo mismo. La falta de empatía de las personas en esta clase de situaciones es muy desagradable. Así que ustedes preocúpense por el bienestar de su pequeño y de tratar de mantenerle dentro de estándares “normales” de conducta.

Es normal que un niño de vez en cuando grite, que se aburra y se emocione, lo que sería anormal es que se sentara en su lugar a leer un libro y no abriera la boca hasta llegar al destino.

¡Buen viaje!

 

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